Crónica de un Médico de Campo

El documental de Darío Doria está centrado en la experiencia del Dr. Arturo Serrano, médico de la localidad santafesina de Santo Domingo. El año pasado, obtuvo reconocimientos en Festival de Cine de Mar del Plata. Se proyecta en Rafaela, Santa Fe y Rosario, en estreno nacional.

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Juan Ignacio Novak
jnovak@ellitoral.com

En la edición 2014 del Festival del Cine de Mar del Plata un documental filmado en Santo Domingo, a 80 kilómetros de Santa Fe, obtuvo una mención especial dentro de la Competencia Argentina y dentro de las premiaciones no oficiales quedó como Mejor Película argentina de todas las competencias (un galardón que otorga FOX) y con el premio al Mejor Guión de película argentina de todas las competencias (Otorgado por Argentores).

Este trabajo, dirigido por Darío Doria, se basa en las experiencias cotidianas del Dr. Arturo Serrano, médico de esa localidad, y ya tuvo su estreno nacional en la provincia de Santa Fe: los días 26, 27, 28, 29 septiembre a las 17.30 se proyecta en el Cine Belgrano (bulevar Santa Fe 555) de Rafaela, el 7 de octubre a las 20.15 se podrá ver en el Cine América de Santa Fe (25 de Mayo 3075) y el 6 octubre, a las 18.30, en el Cine Teatro Arteón de Rosario (Sarmiento 778).

“Un pequeño pueblo santafesino, un hospital rural y allí un médico que atiende a sus pacientes, que los ausculta, que les controla la presión y les ajusta la medicación, pero, por sobre todo, un médico que se sienta a charlar largo y tendido con ellos. Llevando consigo todo lo que necesita, maletín en mano, el Dr. Serrano también visita a quienes no pueden llegarse hasta el hospital. Cada consulta en el hospital, cada visita domiciliaria cuenta una pequeña historia y todas ellas, ensambladas, conforman este film documental”, adelanta la sinopsis.

“Un médico como Arturo”

“Arturo, creo yo, más que sintetizar el trabajo de los médicos rurales representa una forma de pensar y ejercer la medicina cada vez más difícil de encontrar. Para él sus pacientes son personas, no son un pulmón o un hígado enfermo, tampoco ‘el paciente de la habitación 515’. Arturo los conoce a todos y si llega uno nuevo se toma el tiempo necesario para conocerlo. La medicina actual rara vez actúa de esa manera. Sin ir más lejos, los minutos de atención médica están directamente relacionados al plan de la prepaga que el paciente tenga. La ecuación es sencilla y directa: más pagás, más tiempo están con vos. Lo que no implica que a tu médico le importe más lo que te pasa. Igual, sería injusto culpar a los médicos por esto, es algo que los trasciende. Lo que tengo claro es que cuando me toque de verdad, cuando enferme de verdad, voy a querer tener a un médico como Arturo al lado mío”, aseguró Doria a El Litoral.

“Otra de las cosas que me interesaba mucho aprender, contar y que encontré en él es su capacidad de acompañar a las personas en la enfermedad. A entender lo que les está tocando transitar. La muerte de mi tío más querido, primero; y la de mi padre, después, me enfrentaron a mi infinita incapacidad para acompañar a alguien en su enfermedad y su muerte cercana. En su momento, no supe o no pude acompañar lo suficiente y esto me pesa en el alma. Nadie nos enseña ni prepara para transitar esos difíciles momentos, aprendemos a los ‘ponchazos’ y de alguna manera buscaba que alguien me ‘enseñara’ a estar ahí, al lado de la cama. Arturo me ayudó y mucho a cubrir ese hueco enorme que tenía. A mi vieja, la pude acompañar mejor en su partida”, contó.

Confianza

En una entrevista concedida el año pasado a El Litoral, el Dr. Serrano recordaba el proceso que derivó en el rodaje. Doria quería trabajar sobre la ruralidad, influido por la acción desplegada por el Dr. Enrique Perea en el sur del país. Finalmente —y de modo fortuito—, contactó al médico de Santo Domingo. Serrano lleva treinta años en Santo Domingo, donde su labor fue clave para la construcción del hospital. Con respecto al trabajo con los pacientes, había explicado a este diario que “es una relación de confianza, basada en la experiencia, en muchísimos años de no haber defraudado jamás a nadie”.